El proceso metodológico se articuló en tres líneas de trabajo complementarias. La primera consistió en un
estudio analítico de la literatura existente sobre la inteligencia musical y sus relaciones con otras formas de
inteligencia, así como sobre sus fundamentos neurocientíficos, pedagógicos y cognitivos. Este trabajo no se
presenta como una revisión sistemática ni pretende cumplir con el protocolo PRISMA, sino como una
revisión teórico-analítica de carácter exploratorio, orientada a la construcción conceptual. Este análisis
bibliográfico abarcó desde las obras fundacionales de Gardner (1983, 1998, 2011) hasta desarrollos más
recientes —como los de Sternberg (2021), Levitin (2014) o Ribeiro-Daquila (2023)—, incluyendo tanto
estudios teóricos como investigaciones empíricas relevantes abordadas desde distintas perspectivas
disciplinares. Para la selección de fuentes se aplicaron criterios de inclusión rigurosos: se priorizaron
publicaciones académicas indexadas de reconocido impacto (en inglés y en español), obtenidas a través de
bases de datos especializadas (Web of Science, Scopus, ERIC, SciELO) y que ofrecieran resultados o enfoques
significativos sobre el tema. Asimismo, se aseguró una visión interdisciplinaria integrando contribuciones de
campos diversos como la neurociencia, la musicología, la pedagogía musical, la psicología del desarrollo e
incluso la inteligencia artificial aplicada a la música.
En segundo lugar, el estudio se apoyó en la experiencia docente prolongada en el ámbito de la composición
y el análisis musical. La experiencia docente se asume aquí como una forma válida de producción de
conocimiento, basada en la reflexión sistemática sobre la práctica (Elliot 1993). A lo largo de años de práctica
educativa, el aula proporcionó un espacio privilegiado para observar –sin que mediara inicialmente un
objetivo formal de investigación– la aparición de perfiles musicales diferenciados entre el alumnado. Aunque
no se diseñó como un estudio empírico estructurado, esta práctica pedagógica sirvió como fuente
longitudinal de observación cualitativa. De forma paulatina se recopilaron observaciones y reflexiones
docentes (mediante diarios de campo, notas de clase y análisis personales). Para minimizar sesgos
personales, estas fuentes fueron sometidas a triangulación interna, a una revisión temática iterativa y a un
contraste sistemático con el marco teórico y con los datos recogidos posteriormente. Sus aportes se
sistematizaron analíticamente para nutrir la construcción conceptual de la tipología propuesta. Por ejemplo,
Rodríguez-Quiles (1998) subraya que, al ser la educación musical un ámbito eminentemente práctico, la
indagación cualitativa permite analizar la realidad del aula para diseñar intervenciones pedagógicas más
eficaces, y que el docente puede convertirse a la vez en investigador al develar las teorías que guían su
práctica. El mismo autor señala que un enfoque cualitativo exhaustivo posibilita afrontar de manera integral
los múltiples frentes que presenta la compleja experiencia musical humana, lo cual refuerza la pertinencia
de este tipo de estudio. Cabe añadir que la inmersión prolongada en el contexto educativo (es decir, la
permanencia prolongada en el campo) se reconoce como un criterio clave para incrementar la credibilidad
de los hallazgos cualitativos en investigaciones de esta naturaleza.
En tercer lugar, se llevó a cabo un análisis de contenido inductivo para agrupar patrones recurrentes en las
funciones atribuidas a la inteligencia musical a lo largo de la literatura consultada. Este procedimiento
permitió identificar cinco ejes estructurales del lenguaje musical —melodía, armonía, ritmo, timbre y
forma— que aparecían reiteradamente como competencias diferenciadas, aunque interrelacionadas, en las
distintas fuentes analizadas.
Cabe aclarar que, si bien el presente trabajo no se apoya en datos empíricos primarios, su solidez conceptual
ha buscado garantías mediante la base documental amplia y diversa antes descrita. En este sentido, más que
ofrecer una conclusión definitiva, el estudio presenta una propuesta abierta y en desarrollo, cuya validez
deberá ser contrastada a través de investigaciones posteriores. De hecho, se abre la puerta a futuras