saber el rol que ocupa nuestra nota en la armonía: el tipo de acorde (mayor, menor, invertido…) y la función
que ocupa nuestra nota en el mismo (fundamental, quinta, séptima…), así como aprender a notar los
cambios sutiles de tempo, articulación y dinámica. Edwards defiende que tocar en ensemble ofrece maneras
de abordar este problema y propone unos ejercicios de entrenamiento auditivo para trabajar conjunto que
ofrecen una vía para desarrollar esta importante habilidad de forma estructurada.
Se puede concluir, por tanto, que la formación integral del trombonista requiere desarrollar la capacidad
para asumir los distintos roles musicales —melódico, armónico, rítmico y de acompañamiento—, aspecto
que los coros de trombones favorecen de manera ejemplar. Como se ha señalado, diversos pedagogos, entre
ellos Wagner (1973), Edwards (2014) y Freeman (2023), han documentado los beneficios formativos y
sociales de esta práctica colectiva.
En Estados Unidos, el estudio realizado por Hutson (1992) muestra que 155 universidades (76,4 %) indicaron
contar con un coro de trombones, mientras que 48 (23,6 %) señalaron no disponer de uno, considerando
que respondieron 203 de las 270 universidades encuestadas (75,2 %). El autor concluye que la posición de
los coros de trombones dentro del currículo académico resulta ambigua, ya que, aunque la mayoría de las
instituciones otorgan créditos por la participación en estas agrupaciones, dichos créditos no suelen tener
validez para la obtención del título. No se ha investigado la evolución para comprobar si ha crecido o
disminuido el número en estos 32 años.
En el contexto brasileño, Santos (2025) señala que los coros de trombones forman parte de la actividad
académica de sus universidades desde 1990. En el momento de publicación de su estudio, se registraban en
Brasil 22 coros de trombones en activo, de los cuales 16 se encontraban vinculados a instituciones públicas
de educación superior. Estas agrupaciones están integradas principalmente por estudiantes de grado y, en
algunos casos de posgrado, así como por egresados y músicos pertenecientes a la comunidad en general.
Por último, en España los ensembles de trombones desempeñan un papel secundario en los centros
superiores de enseñanza musical. En la actualidad, ninguna institución ofrece la asignatura de Coro de
Trombones como parte del plan oficial de estudios, ni dentro de la formación básica ni como materia
obligatoria. Aunque algunos centros la ofertan como asignatura optativa, esta modalidad no asegura que se
imparta realmente, ya que depende de la matriculación de un número mínimo de alumnado en la misma.
Por otro lado, la aparición esporádica de coros de trombones de centros que tampoco ofertan la asignatura
como optativa sugiere que los profesores compensan esta carencia llevándolo a cabo como una actividad
extracurricular, a pesar de que dichas actividades carecen de reconocimiento formal, ni en el horario ni en
las certificaciones académicas del alumnado.
La Asociación de Trombonistas Españoles (ATE), fundada en 2013, ha organizado quince encuentros a lo
largo de sus doce años de trayectoria. En estos eventos, además del concierto ofrecido por el ATE Trombone
Ensemble, formado por los profesores invitados a cada encuentro, han participado diversos coros de
trombones procedentes de distintas instituciones. Por ejemplo, en el IV encuentro, celebrado en Madrid en
2014, intervinieron el Coro de Trombones y el Grupo de Sacabuches del Real Conservatorio Superior de
Música de Madrid. En el IX encuentro, celebrado en Badajoz en 2017, participó el coro de trombones del
conservatorio superior de música de dicha ciudad. En el X encuentro, realizado en Granada en 2018, se contó
con la presencia de los coros de trombones de los conservatorios superiores de música de Córdoba, Granada,
Málaga, Jaén y Aragón, así como del Coro de Trombones de la Hochschule Franz Liszt de Weimar (Alemania).