[Convocatoria de (in)sumisiones] Dossier #14 – Luchar sin arkhè (1º semestre de 2027) | Dossier organizado por Fransuelen Silva y Erwan Sommerer
¿Cómo pensar, movilizarse y luchar cuando se está suspendido en el vacío?
Reiner Schürmann, en El principio de anarquía, llama a romper con la tradición metafísica occidental de la arkhè, es decir, con la estructura que articula origen y mando. A lo largo de las épocas, esta estructura ha impuesto al pensamiento y a la acción distintos regímenes de fundamentación, organizándolos según principios primeros, con el objetivo de sustraerlos al cambio y a la duda. En este horizonte, el trabajo de deconstrucción de la metafísica busca liberar la acción de su fundamento y la deja como «suspendida en el vacío». El «principio de anarquía» designa así el momento en que se abandona la búsqueda de una arkhè de sustitución y en que se asume la paradoja según la cual el único principio que sostiene la teoría y la práctica es precisamente la ausencia de principio.
Pero entonces es necesario plantear la cuestión, a la que el propio Schürmann se dedicó sin encontrar realmente una respuesta, de la posibilidad de aprehender la acción política a través del prisma de esta suspensión en el vacío. En referencia a Arendt, evoca las sociedades populares de la Revolución francesa, la Comuna, los Soviets, el consejismo... Es decir, los entre-dos revolucionarios, cuando la continuidad histórica se rompe, cuando la acción ya no está apoyada en una tradición o en determinismos, y cuando el campo de las posibilidades políticas, institucionales y existenciales se abre plenamente. En estos momentos de “cesura”, el actuar y el hacer ya no están comandados por un fundamento primero, sino que se convierten en una pura presencia, irrumpiendo así en el mundo el principio de anarquía y el vacío.
Lector atento de Schürmann, Miguel Abensour vio en ello el momento específico de la “democracia insurgente”: esta se instala en el intervalo, propio de las revoluciones, entre las formas anteriores, cuando el antiguo orden ha sido abolido, y las formas por venir, antes de que el Estado y las instituciones, el orden y la disciplina, sean restablecidos. En referencia al anarquista Gustav Landauer, identifica en estos momentos una aspiración y una acción democráticas hostiles a toda institucionalización y que, mediante “una práctica sistemática, obstinada del conflicto”, puede “abrir al actuar del pueblo el más amplio horizonte de posibilidades”.
Aquí, como en otros teóricos, la libertad pasa por un anarquismo postfundacional (Hakim Bey, Saul Newman, Tomás Ibáñez, Andityas Matos, etc.), por una potencia destituyente, evitación de la realización y de la reproducción del poder (Giorgio Agamben), donde el pueblo aparece como el nombre de un antagonismo inaplacado contra la forma-Estado. Y también se podrá comprender la cesura como desidentificación, cuando las identidades impuestas y jerarquizadas por el Estado, ya sean socioeconómicas, de raza o de género, son subvertidas o anuladas, sustraídas de los procedimientos que fijan habitualmente las normas de comportamiento y clasifican a los sujetos.
Pero surge una cuestión: ¿cómo ocupar y sostener esta posición hoy? ¿Es realmente posible movilizarse y luchar sin recurrir a principios, sin afirmar valores o identidades? Así, se puede dar la razón a Schürmann y a Abensour al tiempo que se pregunta qué es realmente una lucha sin arkhè, que se niega a caer en la trampa de la certeza y de la construcción de nuevas normas morales o identitarias. ¿Tiene tal lucha una existencia concreta o no es más que un concepto abstracto? Parece entonces que un “postfundacionalismo de la resistencia” (para parafrasear a bell hooks), en particular en el marco de movilizaciones feministas, decoloniales o antirracistas, no puede prescindir de una reflexión sobre el uso paradójico, a la vez alienante y emancipador, de la identidad.
Varias vías pueden abrirse en este sentido. Se puede considerar necesario razonar en términos de esencialismo estratégico y estimar que la lucha puede apoyarse en principios o desplegar identidades sin caer en la trampa de la arkhè. También se puede intentar preservar la fluidez y la desidentificación en el corazón mismo de la lucha contra la explotación y la opresión, como ocurre en ciertas movilizaciones queer, considerando que solo la subversión continua de las fronteras identitarias permite contrarrestar la dominación. Por último, se puede situar el actuar libre únicamente en las secuencias de ruptura radical, insurreccionales o de disturbio, que serían las únicas constitutivas de la comuna como relación social y como acontecimiento puro (Joshua Clover). Más ampliamente, es necesario interrogar la tensión que surge de la obligación de recurrir a veces a métodos, es decir, a modos de pensar, procedimientos, tipos de relaciones, e incluso a instituciones sociales o jurídicas, vinculadas a las estructuras que se cuestionan o que se quiere abolir.
Invitamos así a la presentación de trabajos que exploren tanto los métodos teóricos de lucha contra los fundamentos que gobiernan el pensamiento y el actuar, como los métodos prácticos mediante los cuales es posible intentar liberarse de estos fundamentos en el marco de movilizaciones concretas. Deseamos acoger contribuciones que, en sus diversas expresiones, experimenten modos de actuar sin arkhè, abriendo un espacio a otras formas de existencia, de creación y de vida en común.
Subrayamos también que, más allá de este dossier temático, la revista (Des)troços recibe, de manera continua, propuestas de carácter general vinculadas al pensamiento radical y a la línea editorial de la revista, tal como se describe aquí: https://periodicos.ufmg.br/index.php/revistadestrocos/about. Las contribuciones deben enviarse a través del sistema OJS, respetando las normas de envío de textos (https://periodicos.ufmg.br/index.php/revistadestrocos/about/submissions), hasta el 30 de noviembre de 2026. Los requisitos de titulación no se aplican a los/las autores/as de imágenes, cuyas contribuciones serán evaluadas únicamente por el comité editorial. Las contribuciones en forma de textos serán evaluadas por el comité editorial y según el sistema de doble evaluación ciega. Una vez aprobados, textos e imágenes serán publicados en el decimocuarto número de la revista, cuya publicación está prevista para el primer semestre de 2027.




